A pesar de haber reducido sus perspectivas de crecimiento económico para México en 2026, BBVA mantiene la esperanza de que la actuación de la Selección Mexicana en el Mundial de Futbol 2026 pueda convertirse en un catalizador adicional para impulsar el producto interno bruto del país azteca.

El banco español revisó a la baja su pronóstico de expansión económica para México, pasando de 1.8 a 1.2 por ciento. Sin embargo, analistas del BBVA consideran que un destacado desempeño de la escuadra mexicana en la Copa del Mundo podría generar un efecto multiplicador positivo en la economía nacional.

El factor futbolístico en la economía

BBVA señala que si la Selección Mexicana logra avanzar significativamente en el torneo mundial, particularmente si alcanza el quinto partido (refiriéndose a las etapas posteriores a la fase de grupos), esto podría traducirse en mayores gastos de consumo, aumento en la demanda de servicios relacionados al turismo y mayor actividad comercial vinculada al fútbol.

Este efecto económico indirecto es considerado por economistas como un fenómeno real en grandes eventos deportivos. El optimismo generado por un equipo nacional con buenos resultados suele impulsar el consumo de las familias y potenciar sectores como el comercio, la hostelería y el entretenimiento.

Contexto económico de México

La revisión a la baja del crecimiento del PIB para 2026 responde a desafíos estructurales más amplios de la economía mexicana. Sin embargo, BBVA reconoce que factores como el desempeño deportivo internacional pueden generar dinámicas positivas complementarias que contribuyan a mitigar esta proyección conservadora.

El organismo financiero no es ajeno a cómo eventos deportivos de relevancia mundial impactan en la psicología económica de los países. Un México con una Selección competitiva en el Mundial 2026 podría generar un sentimiento de optimismo que se refleje en decisiones de consumo e inversión.

Expectativas para el torneo

Con el Mundial 2026 siendo coorganizado en territorio mexicano (junto con Estados Unidos y Canadá), las expectativas sobre el rendimiento del combinado tricolor son particularmente altas. La cercanía geográfica y logística del torneo amplifica tanto las oportunidades como las responsabilidades de la Selección Mexicana.

BBVA mantiene así una postura pragmática: aunque las variables macroeconómicas estructurales señalan crecimiento moderado, la institución no descartan que factores culturales y psicológicos como el fútbol puedan generar impulsos adicionales a la economía mexicana durante 2026.